Tailandia (Día 9). Lamai. Chaweng.

ÍNDICE VIAJE

FICHA

FICHA

DÍA 1Llegada a Bangkok.
DÍA 2Templos de Bangkok.
DÍA 3Wat Pho. Gran Palacio. Chinatown.
DÍA 4Ayutthaya.
DÍA 5Chiang Mai. Doi Suthep.
DÍA 6Montañas de Chiang Mai.
DÍA 7Chiang Mai.
DÍA 8Hacia Koh Samui.
DÍA 9Lamai. Chaweng.
DÍA 10Chaweng.
DÍA 11Koh Samui. Hacia Bangkok. Mercado de Patpong.
DÍA 12Parque Lumphini.

RESUMEN DEL DÍA

LO MEJORLO PEOR
La playa de Lamai, una decepción.
La playa de Chaweng mucho mejor, pero está masificada.
No recomendaría la isla de Koh Samui. En la zona, probaría Koh Tao o Koh Phangan, con visita obligada al Parque Nacional Marino de Ang Thong.

DIARIO

Nos levantamos bien pronto y tras desayunar lo primero que hacemos es tomar el caminito entre bugalows del hotel que nos dirige directamente a la playa. Llevamos muchos días que si camina arriba, camina abajo, bus, tuktuks, trenes, aviones, camina arriba, camina abajo, taxi… y ahora estamos en una playa de una larga y estrecha línea de arena blanca rodeada de palmeras que penden arqueadas sobre nuestras cabezas, en una rigurosa quietud, obligándote a que te relajes.

TAI3-096

La playa, tal y como la he descrito antes, está a la altura de lo que esperaba aunque no es tan paradisíaca como esas playas de la Polinesia Francesa, Islas Seychelles o similares que he visto en fotografías y reportajes. Me sobran hoteles y el agua no acaba de ser plenamente transparente, está un poco turbia, aunque siendo de Barcelona me suena a guasa esta afirmación. Es como si hubieran restos en el agua… no hablo de basura, sino de algas, trozos de madera, yo que sé. Es una sensación agriculce, ya que por un lado estoy en una preciosa playa de una isla tailandesa pero por la otra, no sé por qué, me imaginaba algo mucho más espectacular. Cuestión de expectativas, siempre traicioneras.

TAI3-101 TAI3-104 TAI3-109

Estamos un rato tumbados y como nos hemos planteado ver las dos principales playas de la isla, Lamai donde nos encontramos y Chaweng un poco más al norte, decidimos ir paseando de una playa a otra. Y eso hacemos. A pie de playa apenas hay espacios sin un hotel aunque cabe decir que apenas hay gente en ellos y, por ende, no la hay en la playa. Llegamos al final de Lamai donde un saliente de tierra separa esta playa de Chaweng. Empezamos a ascender al saliente en busca de una carretera que una una playa con la otra pero nos perdemos en una zona hotelera de mucho nivel pero sin apenas un alma por sus calles. Caminar bajo el sol en la playa está bien pero hacerlo en calles asfaltadas rodeado de edificios de cemento y sin una gota de agua a tu alcance no lo es tanto. Marta empieza a quejarse, con razón, porque hace mucho calor. Tomamos una calle que se dirige en perpendicular hacia el interior de la isla ya que si hay una carretera que lleve de una isla a otra, lógicamente, nos la tenemos que encontrar. Seguimos caminando, cada vez hace más calor y esto ya lleva siendo demasiado rato una tortura hasta que de repente nos encontramos con un bar con una terrazita en la sombra. Será el ice coffe que mejor me sentará en todo el viaje.

Llegamos a la dichosa carretera y empezamos a parar taxis para que nos lleven a Chaweng. Vamos con el chip de los precios de los taxis de Bangkok y ChiangMai y tras desestimar 4-5 taxis nos damos cuenta de que vamos mal. Al final pactamos precio con un taxista que va al lado con la que parece su mujer y con la que no se intercambian palabra alguna durante el trayecto. LLegamos a Chaweng y entramos en la que parece la calle principal. Le pedimos que nos deje allí.

Chaweng está mucho más masificado que Lamai. La calle principal tiene muchas más tiendas, garitos, restaurantes que donde está localizado nuestro hotel. Damos una vuelta, compramos unos bols de madera, comemos y luego nos vamos hacia la playa. Para llegar a ella, como no, tenemos que cruzar otro hotel. Llegamos a la arena de la playa y, sorpresa, esta playa es mucho más bonita que la de Lamai.

La principal diferencia es el agua, que en Chaweng es muy clara, cristalina, no se ven restos de absolutamente nada ni en el agua ni en la arena. Seguramente será cosa de las mareas y la marea habrá llevado a Lamai toda esa suciedad, porque sino los comentarios que leímos en internet no se entienden. Esto sí que es paradisíaco. El único problema es que, en consonancia con el pueblo, la playa está absolutamente masificada de personas. Parece la playa de Sitges en pleno agosto.

TAI3-114 TAI3-118 TAI3-115

Pasamos un rato en la playa, compramos un buda de madera a una mujer que se pasea bajo el calor asfixiante con una especie de estructura en la que lleva absolutamente de todo. La mujer, que se dirige a nosotros con gestos suaves y pausados y con una leve sonrisa apenada para que le compremos algo, nos cae muy bien y tras regatearle acabamos dándole propina. Tras un tiempo descansando bajo la sombra de una palmera decidimos volver al hotel y esta vez lo hacemos subiéndonos en una especie de songthaew que hace de autobús y une una playa con la otra. Mucho más económico.

TAI3-123

Marcar el Enlace permanente.

No se admiten más comentarios