Marruecos (Ficha)

MARRUECOS, EL PAÍS MÁGICO

14/03/11 – 22/03/11 (9 DÍAS)

ÍNDICE VIAJE

FICHAFICHA
DÍA 1 DÍA 1: Medina de Marrakech.
DÍA 2 DÍA 2: Medina de Marrakech.
DÍA 3 DÍA 3: Essaouira.
DÍA 4 DÍA 4: Essaouira.
DÍA 5 DÍA 5: Hacia el desierto de Zagora. Ait Ben Haddou.
DÍA 6 DÍA 6: Hacia Marrakech. Ouarzazate.
DÍA 7 DÍA 7: Medina de Fez.
DÍA 8 y DÍA 9 DÍA 8 y DÍA 9: Medina de Fez.

POR QUÉ MARRUECOS

No hay mejor forma de explicar por qué Marruecos que con un vídeo como el siguiente. La grabación y el montaje son obra de José Noguera, que junto a Carlo, fueron los dos amigos y compañeros de este viaje:

QUÉ VER, QUÉ HACER. QUÉ NO PUDIMOS VER, QUÉ NO PUDIMOS HACER

Número de destinos: Entre la opción de visitar una región en profundidad o hacer un conglomerado para conocer un poco de todo lo que ofrece Marruecos, escogimos la segunda opción. La posibilidad de entrar al país por Marrakech y salir por Fez fue vital para que el recorrido que planteamos fuera viable.

Elección de los destinos: De Marruecos se pueden esperar muchas cosas. Un país árabe con el islam tan arraigado en su historia y su presente es sinónimo de tradición y arquitectura. Las mejores ciudades para empaparse de todo ello son Marrakech y Fez, porque las opiniones que he recibido de otras como Casablanca o Rabat no son precisamente positivas. Introducirse en sus medinas supone adentrarse en la preciosa arquitectura islámica de mezquitas o históricas escuelas, en las costumbres y el modo de vida de sus gentes donde el pequeño comercio da vida y color a laberínticas callejuelas. De Marruecos también se espera desierto, camellos y oasis, y la ruta hacia el desierto de Zagora es una opción. Pero no es la mejor, ya que el desierto de Merzouga sí parece ser la típica imagen que todos tenemos en mente, la de un mar infinito de enormes dunas, mientras que Zagora sólo lo insinúa. Pero la distancia hasta Merzouga y las dunas Erg Chebbi y el poco tiempo disponible fue determinante. No obstante, una vez visitado el país, plantearía esta región de otra manera. Me atrevería a alquilar un coche y enfrentarme a los sobornos de los policías que te dan el alto para multarte porque sí (el peligro no pasa de aquí) y recorrería la ruta hacia el desierto a mi aire, no en una excursión organizada, visitando con mayor detenimiento los oasis, las kasbah y las preciosas montañas del Atlas. Ésta sería mi recomendación. Nuestro último destino fue Essaouira, una ciudad costera muy singular, con una arquitectura preciosa y una temperatura mucho más agradable, que complementa a la perfección un viaje y experiencia única para tomar contacto con la magia de un país árabe.

Qué vimosMarrakech (Plaza Djemaa el-Fna, la Medina y algunos de sus zocos, cafetería Café des Epices, mezquita Koutoubia, Museo de Marrakech, Koubba Ba’Adiyn, Medersa Ben Youssef, ciudad nueva de Gueliz, barrio judío), Essaouira (la ciudad antigua, Skala su Port, playa Sidi Kauki, Plaza Mulay el Hassan), Rumbo al desierto de Zagora (cruzar el Atlas, Ksar de Ait Ben Haddou, garganta, oasis de Skoura y otros, Ouarzazate y la Kasbah de Taourirt) Fez (la Medina y algunos de sus zocos, el Palacio Real, Bab Bou Jeloud y otras, Mezquita al Karaouine, Plaza Seffarine, complejo que no se podía entrar?, Borj Sud, la ciudad nueva).

Qué no pudimos ver: En Marrakech el Palacio Bahía y el Palacio Badi a los que llegamos cuando ya habían cerrado y sólo pudimos ver desde el exterior, hubiera sido buena idea contratar, después de callejear por libre y dejarnos embaucar en la Medina, un tour por los principales zocos, las Tumbras Saadíes. En Fez no subimos al Borj Nord y no pudimos acercarnos a visitar Meknes y los restos arqueológicos de Volubilis. Si hubiéramos tenido más días o volviera a Marruecos seguramente me plantearía profundizar la ruta de las 1000 kasbahs (ver info adicional) o hacer la ruta de la costa hasta Agadir, siempre por libre, y sobre todo ir al Desierto de Merzouga para ver las dunas Erg Chebbi.

Qué hacer: probar el cous cous, la Tajine y la pastilla, perderse por los zocos de las medinas de Marrakech, Essaouira y Fez, tomar un zumo de naranja, cenar en los puestos nocturnos y tomar algo en alguna de las terrazas de la Plaza Djemaa el-Fna de Marrakech, regatear al estilo bereber con un vendedor marroquí, comer pescado fresco en el puerto de Essaouira, montar en camello, dormir en una jaima, disfrutar frente a una hoguera música tradicional bereber, comprarnos y llevar puesto un turbante, ver cómo le gusta endulzar y que le endulzen a Carlo los marroquíes.

Qué no pudimos hacer: disfrutar de un hammam o baño árabe, quedarse boquiabierto con los colores que toman al atardecer las cubetas de los tintoreros en el zoco de los tintoreros de Marrakech, ver de cerca el proceso de fabricación manual de las pieles en el zoco de los curtidores de Fez, hacer una ruta guiada por las Medinas de Fez y Marrakech (después de perderte por tu cuenta para sentir la magia de una Medina).

GASTOS DEL VIAJE

Sin información detallada de gastos, aunque el montante total no superó los 350€.

INFORMACIÓN ADICIONAL

La ruta de las 1000 kasbah de Roger Mimó: http://www.rogermimo.com/

http://www.losviajeros.com/Blogs.php?mode=indice&base=2&loc_id=45

http://elviajero.elpais.com/tag/marruecos

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