Indonesia (Día 13). Kanawa.

ÍNDICE VIAJE

FICHA

FICHA

DÍA 1 y DÍA 2Llegada a Jakarta. Borneo.
DÍA 3Borneo
DÍA 4Borneo. Hacia el Volcán Bromo.
DÍA 5Volcán Bromo. Hacia el Volcán Ijen.
DÍA 6Volcán Ijen. Hacia Ubud.
DÍA 7Templo Gunung Kawi. Templo Tirta Empul. Arrozales Tengalang. Templo Mengwi.
DÍA 8Templo Pura Besakih. Pueblo Tenganan.
DÍA 9Ubud. Templo Tanah Lot.
DÍA 10Volcán Batur. Cascadas NungNung.
DÍA 11Templo Ulun Danu. Lagos Gemelos. Cascadas Munduk. Arrozales Jatiluwih.
DÍA 12Hacia Kanawa.
DÍA 13Kanawa.
DÍA 14Kanawa. Rinca.
DÍA 15Kanawa. Pueblo de pescadores.
DÍA 16Kanawa.
DÍA 17Kanawa. Labuan Bajo.
DÍA 18Hacia Sulawesi (Tana Toraja).
DÍA 19Rantepao.
DÍA 20Bolu Market. Marante. Palawa.
DÍA 21Funeral Tana Toraja. Kambira. Tampangallo. Suaya.
DÍA 22Trekking Lempo-Batutumonga.
DÍA 23Lemo. Londa. Ke’ Te’ Kesu’.
DÍA 24Yogyakarta.
DÍA 25 y DÍA 26Yogyakarta. Jakarta.

RESUMEN DEL DÍA

LO MEJORLO PEOR
El fondo marino y sus cientos de peces de colores, aún más espectacular que la preciosa isla.

DIARIO

Por fin ha llegado el momento de investigar a fondo las aguas de la isla de Kanawa. Apenas tardamos algunos minutos, los necesarios para colocarme las gafas y adentrarme ni siquiera una decena de metros, en darnos cuenta del espectáculo visual que nos espera ahí dentro. Una vasta aglomeración de corales formando recovecos y pasillos que explorar y abundantes peces de colores desplazándose de un lado a otro o simplemente custodiando su trozito de coral. Estoy fascinado. Para mi este mundo es nuevo, para Marta que no lo es, la composición le parece igualmente portentosa. Kanawa es increíble.

Camino de un lado para otro, no muy lejos de la orilla, descubriendo cada coral. Unos segundos esperando con la cabeza sumergida y las gafas de snorkel en posición y uno, varios o multitud de peces de colores salen de algún hueco del coral para meterse por otro, como si aquello fuera un pueblo, con sus calles, su circulación y toda su vida. Me hiptonizo. Peces blancos, verdes, azules o amarillos. La mañana discurre así, llamando a Marta cada vez que descubro alguna fascinante figura o vida bajo el agua.

Sentados en la arena y disfrutando del entorno ha llegado la hora de ir a comer. Dejamos las cosas en el bungalow y cogemos por sorpresa a un cuervo picoteando la ventana. Proyecto de ladrón o enojado con el cuervo que ve en el reflejo de la ventana. Dejamos al pájaro enfaenado y nos dirigimos al restaurante a pedirnos tan exóticos platos propios de la otra punta del mundo. No sé si me apetece más tortilla de patatas o pulpo a la gallega.

**VÍDEO GoPro**

Por la tarde los rayos no inciden de la misma manera y el agua ha pasado del color turquesa a un tenue azul mucho más transparente. Es indiferente, las horas de snorkel se siguen disfrutando igual. Pasamos el día nadando sobre corales, persiguiendo a peces, dejándonos embaucar por el colorido mundo submarino de la isla.

**VÍDEO GoPro**

Cuando ya es de noche cogemos sitio antes que nadie en la terraza, rodeados de esas lucecillas que cuelgan sobre nuestras cabezas. Cuando ya no hay visitantes en la isla, hoy visitantes y el primer dron con cámara que puedo ver sobrevolando por encima de nuestras cabezas, la sensación de aislamiento es importante. Cada imagen y cada persona se vuelven un elemento importante de nuestras vidas. Es el magnífico aburrimiento de la isla paradisíaca. La estancia aquí está siendo un mágico sueño, hasta el más mínimo detalle. Mis únicos problemas son el sevillano pedante que desgraciadamente escucho de fondo, contando sus logros a otros españoles desconocidos. Y la precaria instalación eléctrica, que funciona sólo algunas horas en los bungalow y que acaba de quemar el cargador de mi cámara. Tendré que encontrar otro cargador en alguna parte. Parece que esto forma parte del plan para que no olvide las dificultades de la vida real, que tan alejada está estos días de mi.

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