China y Hong Kong (Ficha)

EL GIGANTE CHINO (Y HONG KONG)

02/08/14 – 16/08/14 (15 DÍAS)

ÍNDICE VIAJE

FICHAFICHA
DÍA 1Llegada a Beijing.
DÍA 2Ciudad prohibida. Plaza Tiananmen.
DÍA 3Parque Jingshan. Hutongs. Parque Beihai. Silk Market.
DÍA 4Muralla China. Hutongs. Torres del Tambor y la Campana.
DÍA 5Mercado de Wangfujing. Palacio de Verano. Templo de los Lamas.
DÍA 6Pingyao.
DÍA 7Hacia Ping’an.
DÍA 8Arrozales de Ping’an.
DÍA 9Ping’an. Yangshuo.
DÍA 10Balsa por el río Li. Bici por los alrededores de Yangshuo.
DÍA 11Moto por los alrededores de Yangshuo.
DÍA 12Yangshuo. Guilin.
DÍA 13Hong Kong continente (Kowloon).
DÍA 14Isla Lantau.
DÍA 15Hong Kong isla.

Por qué China y Hong Kong

Cuando me imaginé viajando al que fue, y en cierta manera sigue siendo, el Gran Imperio chino, me vi visitando templos, recorriendo calles, llegando a pueblos con la belleza que caracteriza los vestigios de gloriosos pasados que los países conservan de forma orgullosa. Pero contrariamente, me encontré con un país en el que el concepto de belleza difiere mucho del nuestro. Te obliga a aprender a valorar la belleza de lo viejo tal y como lo ha dejado el paso del tiempo, a entenderla como sinónimo de tamaño o a partir de recreaciones y puestas en escena que sobrepasan la línea de tolerancia hacia lo ridículo y cursi. Es justamente en este shock cultural donde se encuentra el verdadero encanto de China. Son las gentes, que son muchos y muy suyos, los que te hacen sentir que estás en un planeta donde se obra y se piensa de una manera muy diferente a la tuya: comiendo, moviéndose, mirando, simplemente viviendo. Tu forma de vestir, de interactuar, tu físico, todo les hace gracia y ríen y miran sin ninguna mala fe. Eres un completo extraño, solitario en un país donde la abrumadora mayoría de turistas son chinos. Son estos estímulos los que te hacen desconectar de tu realidad enseguida y darte cuenta que el atractivo de China es el contacto con los chinos de hoy y no con los chinos de ayer. Todo ello no significa que no hayan construcciones dignas de contemplar, son menos y se caracterizan más por su tamaño que por la delicadeza de sus formas y detalles. Son menos pero tan sumamente espectaculares como la Muralla China.
Pero China tiene mucho más. Maravillas naturales como los arrozales de Longji o el brillo urbano de los rascacielos de la ciudad de Hong Kong, sin contar todos los que no podría haber visitado ni disponiendo de muchos meses para este viaje, hacen de China un pack único. No recomiendo a nadie que su primera visita al continente asiático sea China porque considero que en Asia hay que tomar contacto con otras cosas antes, pero una vez uno ha estado, el gigante asiático tiene unas particularidades únicas que la convierten en una visita imprescindible y especial.

QUÉ VER. QUÉ HACER. QUÉ NO PUDIMOS VER. QUÉ NO PUDIMOS HACER.

Número de destinos: Quince días de viaje y las enormes distancias en China dan para visitar tres regiones del país. Hay que tener en cuenta que moverse de una región a otra comporta perder tranquilamente un día, entre trayectos y el cansancio acumulado en las piernas y en la mente, que también penaliza. Además, la cuarta región que nos hubiera gustado visitar es la provincia de Yunnan y el Tíbet, zonas alejadas de todo lo demás, también de nuestro aeropuerto de salida del país, y en el caso del Tíbet, sin garantías de no encontrarnos la frontera cerrada por el gobierno chino.

Elección de los destinos: Pekín es una visita imprescindible, no tanto por la ciudad sino por visitar una de las maravillas del mundo: la Muralla China. Pingyao la pusimos en liza con el buda de Leshan o el Monasterio colgante de Hanging. Hubiéramos preferido éstos últimos pero el pueblo de Pingyao está de camino al sur en tren nocturno, un trayecto que en ese horario no resta horas efectivas del viaje, y cerca de un aeropuerto que conecta con la segunda región de nuestra ruta. En esta segunda zona, desconocida para nosotros antes de planificar el viaje, se encuentran los arrozales de Ping’an, sin lugar a dudas, para nosotros lo más fascinante del país. Yangshuo es una ciudad interesante y Guilin es totalmente omisible, pero desgraciadamente aquí se encuentra un importante aeropuerto. El tercer destino se dirimía entre las dos futuristas ciudades chinas: Shangai o Hong Kong. Aunque los comentarios que leí afirmaban que Shangai, en su conjunto, como ciudad, es más atractiva, finalmente nos decidimos por Hong Kong por dos motivos: no nos obligaba a desandar el camino porque podíamos reservar el vuelo de vuelta desde aquí y, lo más importante, para mi era casi un sueño contemplar el skyline de Hong Kong iluminado en la noche. De aquí un ferry une con la Isla de Lantau, una grata sorpresa en nuestro viaje por tierras chinas.

Qué no pudimos ver: Zonaen la que concentramos nuestro viaje: Pekín (Templo del Cielo, Calle Qianmen, Calle Liuliuchang, Yashow Market, Templo de Confucio), Gran Muralla (Simatai-Jinshanling), Pingyao (Templo Confuciano, subir a las torres y murallas de la ciudad), Yangshuo (espectáculo de danza nocturno, inspeccionar más los alrededores: río Yulong, pueblo de Xingping, pueblo de Fuli, etc.), Hong Kong (Pueblo amurallado Ping Shan Heritage Trail), los rascacielos de la zona de Plaza Central -Banco de China, HSBC, etc.-, y recorrer la zona de la isla de Hong Kong donde se ubican el templo Kwn Yam, Possession Rd, etc.). Resto: buda de Leshan, Monasterio colgante de Hanging, el Tíbet, la provincia de Yunnan, Shangai, Xian y los Guerreros de Xian.

Qué hacer: alquilar un patín a pedales en el lago del Palacio de Verano, masaje de cabeza y pies en Pingyao, hacernos una foto con unas estúpidas mujeres de la etnia Yao, ver el espectáculo nocturno de luces de Hong Kong.

Qué no pudimos hacer: recorrer los Hutongs en un tuktuk a pedales, subirnos en un Barco de Dragón de Hong Kong.

GASTOS DEL VIAJE


INFORMACIÓN ADICIONAL

http://www.losviajeros.com/foros.php?f=19

http://elviajero.elpais.com/tag/china/a/

Marcar el Enlace permanente.

No se admiten más comentarios