Andorra

ANDORRA, MUCHO MÁS QUE PISTAS DE ESQUÍ

19/08/06-20/08/06
09/08/08-10/08/08
19/05/12-20/05/12

Lugares visitados

Por qué el Principat d’Andorra

Desde muy pequeño comprendí que el Principat d’Andorra era el destino perfecto para los aficionados a los deportes de nieve y para comprar electrónica, accesorios de coche y moto, perfumes y un largo etcétera. El motivo era muy simple: el secreto bancario convirtió al principado en un paraíso fiscal que atrajo los depósitos de las grandes fortunas españolas y francesas, lo que permitió a la economía andorrana ofrecer ventajas fiscales diversas, y entre ellas, la inexistencia del IVA. Mi etapa infantil vivió muchas de esas excursiones de compras. Pero en el año 2006 me crucé con una oferta en un aparthotel y en pleno mes de agosto, cuando es temporada baja en Andorra, que cambió radicalmente mi visión sobre el pequeño país de los Pirineos. Andorra es naturaleza, con sus valles, praderas y lagos, y Andorra es arquitectura, con las numerosas muestras del románico andorrano en coquetas iglesias repartidas por todo su territorio. En tres fines de semana apenas me he podido llevar una primera impresión de los encantos del principado, y aunque es evidente que no es uno de los lugares más bellos del mundo, es un destino perfecto para escaparse, disfrutar y profundizar los rincones e itinerarios por un rico patrimonio cultural y natural. 


Sant Julià de Loria

Sant Julià de Loria es el primer gran núcleo urbano que te encuentras al adentrarte en el principado. Nunca he dedicado expresamente tiempo a visitar la villa pero la visita del año 2012, en la que nos alojamos aquí, me permitió descubrir algunos de los encantos que alberga su casco antiguo. 

Primero me encontré de casualidad con la Font dels Cóms, una fuente con la forma de una caja rectangular en la que destaca  un arco central rodeado de una antigua piedra de molino. Su nombre, cóm, significa abrevadero (bebedero) para los animales. Y es que esta fuente antiguamente cumplía con dos propósitos: los dos pitorros servían para que las amas de casa se proveyeran de agua para las tareas domésticas y las picas laterales para que bebieran las caballerías y mulas de Sant Julià o de otros pueblos que estaban de paso.

El campanario de la iglesia de Sant Julià i Sant Germà destaca del conjunto del templo. Es de estilo románico, como tantas otras construcciones del Principat d’Andorra, con tres pisos de ventanas iguales colocadas en parejas (geminadas).  Con la imagen del campanario me fue suficiente, obviando visitar algunos de los tesoros que guardará en su interior.


Sant Cerni de Nàgol

Desde Sant Julià sube la carretera que nos lleva a Sant Cerni de Nàgol. El edificio, que lo visité en el año 2008, es de dimensiones reducidas con la composición arquitectónica típica de las iglesias románicas andorranas: nave rectangular, con una cubierta de madera en el lateral por el que se accede al interior y el ábside circular. En su interior guarda algunas pinturas románicas y mobiliario litúrgico de época, como el altar original del s.XII-XIII. Se respira antigüedad, historia. Desde el enclave se tienen unas vistas preciosas del valle de Sant Julià de Loria. Quizá es buena idea plantearse alguna ruta de senderismo la próxima vez que visite el principado.


Pont de la Margineda

El Pont de la Margineda es un puente románico, uno de los puentes medievales más grandes y esbeltos que se conservan en el Principat d’Andorra, cuya utilidad antiguamente era la de salvar el paso de las aguas del río Valira. Mide 33 metros de largo y su altura máxima es de 9.2 metros. En mi visita a Andorra del año 2006 nos encontramos con el puente por casualidad, al verlo desde la misma carretera que se dirige a Andorra la Vella. Su apariencia antigua y su apacible entorno invitan a hacer una parada.


Iglesia de Santa Coloma

La Iglesia de Santa Coloma es una de las construcciones más sugerentes del Principat d’Andorra. Su construcción es de origen prerrománico, del s.X o antes, con una nave rectangular y un ábside de planta cuadrangular. Además, en el s.XII se le añadió el campanario circular de cuatro pisos, único en el principado. El edificio, el jardín, el pequeño pórtico para entrar al conjunto, la pared de la montaña de fondo y las callejuelas de casas de piedras para llegar a él, conforman un lugar entrañable, íntimo y lindo.


Andorra la Vella

La capital del Principat d’Andorra es la mayor urbe con todo lo que ello implica: más centros comerciales, más tiendas, más restaurantes, más tráfico y más gente. Pero la capital de las compras, que ya por ello la convirtió paso obligado en todas mis estancias en el principado, también me ha enseñado algunas visitas culturales interesantes. 

La Iglesia de Sant Esteve es otra muestra más del románico andorrano del s.XII, aunque sufrió importantes modificaciones en el s.XX, entre las cuales tengo casi la absoluta certeza que proviene la parte del edificio pintado de blanco roto. Aunque las formas son bonitas, se aprecia claramente como un anexo al campanario y el ábside semicircular tan propios del románico.

La Casa de la Vall es la antigua sede del Parlamento de Andorra. Se construyó en 1580 y me llamó mucho la atención por algunos elementos antiguos de defensa: cañonera, torre y matacanes. Además, en la fachada principal muestra el escudo actual de Andorra y el antiguo y posterior al s.XIV. 


Escaldes

La villa de Les Escaldes al ser contigua a Andorra la Vella parece formar parte de la propia capital. Tanto es así que en nuestra visita de 2012 aparcamos el coche en Les Escaldes, visitamos Andorra la Vella y nos volvimos a casa sin saber que es otro municipio. En éste, destaca la Iglesia de Sant Pere Màrtir, la cual me encontré por casualidad, construida en el s.XX y dedicada a los tejedores. En la fachada se pueden observar serigrafías de las Benaventuranzas.


Esglèsia Sant Miquel d’Engolasters

A medio camino entre Andorra y el Llac d’Engolasters se encuentra la Iglesia de Sant Miquel d’Engolasters. La visité en 2008 y repetí en 2012 porque me parece una de las joyas arquitectónicas andorranas junto a la Iglesia de Santa Coloma en Andorra la Vella. La iglesia fue construida antes del s.XII, con las características típicas del estilo: nave rectangular, ábside semicircular, una cubierta sobre el acceso a la iglesia y el campanario con una pareja de ventanas iguales en cada piso. Llama la atención porque el campanario es desproporcionado, comparativamente con la nave, con una altura de 17 metros. La carretera que sube hasta aquí tiene unas vistas espectaculares sobre el valle en el que se ubica Andorra la Vella.


Llac d’Engolasters

El Llac d’Engolasters, situado a más de 1600 metros de altitud, es un lago de un azul profundo, alimentado por la cuenca formada por las nevadas sierras de los Pirineos. El camino hasta el lago es corto pero agradable, entre árboles y pasando frente a un apacible hotel y un establo con animales. En mi visita al lugar en 2012 tampoco me entusiasmó, en parte también porque fue la alternativa a una tercera visita a los espectaculares Llacs de Tristaina, visita fallida porque el acceso estaba cerrado por la nieve. No obstante, la vuelta al lago sí parece una bonita actividad para hacer con niños.


Pal

Pal es un minúsculo pueblo de la parroquia de la Massana, con la magia de las calles empedradas y bajo la mirada de la Iglesia de Sant Climent, otra muestra más del románico andorrano. Arquitectónicamente es coquetón aunque es tan pequeño que acaba sabiendo a poco. Cuando visité Pal en 2008 aprecié que el pueblo se ubica en una Andorra más verde, más pirenaica, por lo que dejé pendiente una ruta de senderismo por la zona.


Santuari de Meritxell

La Basílica Santuari de Meritxell se ubica al lago del antiguo santuario románico de Meritxell, destruido en un incendio en el año 1972. Del antiguo santuario, datado del s.XII, quedan algunos elementos, aunque casi todo el edifico es el resultado de la rehabilitación que culminó en 1994. Por su parte, la nueva Basílica fue diseñada por Ricard Bofill como una recreación del románico, algo que se aprecia desde un estilo vanguardista en los arcos y torres, la piedra o las parejas de ventanas idénticas (geminadas). En mi única visita A Meritxell en el año 2008 la Basílica me transmitió ser un espacio de paz, aunque el estilo tan vanguardista en una iglesia no acabó de seducirme.


Llorts

Llorts es otro de esos pequeños pueblos andorranos con un bonito conjunto de casas, callejuelas y una iglesia románica de piedra. Ésta última, la Iglesia de Sant Serni de Llorts, es otra referencia más del románico del principado. Llorts es muy accesible porque está en el camino al norte de Andorra, el lugar donde los paisajes me enamoraron más desde mi primera visita en 2006.


Iglesia Sant Martí de la Cortinada

La Iglesia de Sant Martí de la Cortinada es inevitable cruzársela si se sube hacia los Llacs de Trastaina. Está a pié de carretera. La vi en 2006 y 2008, aunque paré a husmear más de cerca en mi primera visita al principado. Es la típica iglesia románica, datada del s.XII y con ampliaciones en los siglos XVII y XVIII, en las que incluso se cambió la orientación de la nave.


Llacs de Tristaina

Los LLacs de Tristaina son un conjunto de lagos de alta montaña a los que se llega tras una ascensión de unos 30 minutos. Paisajísticamente hablando y sin haber descubierto muchos rincones del principado, estos tres lagos son mi pequeño tesoro andorrano. Los visité en 2006, los visité en 2008 y en 2012 no pude repetir porque en mayo la carretera aún estaba cortada por nieve. La sensación de altitud, de estar en el corazón de la alta montaña, la belleza de las montañas que te envuelven, son emociones que en este país sólo he sentido en este lugar. Altamente recomendable.


INFORMACIÓN ADICIONAL

http://www.losviajeros.com/foros.php?t=9350
http://visitandorra.com/content/download/148682/4007742/file/AF-ES-GUIA_CULTURA_WEB.pdf
http://elviajero.elpais.com/tag/andorra/a/

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